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COMUNICÁNDONOS

Conocido referente hispano en EEUU, Dr. Hosffman Ospino, revela sus secretos

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Dr. Ospino con Lía Salinas en la Arquidiócesis de Washington, 7 nov. 2015 - Foto: Migrantes Hoy, CELAM
Dr. Ospino con Lía Salinas, Coordinadora de Promoción de Cursos y Catequesis Hispana en la Arquidiócesis de Washington, 7 nov. 2015 - Foto: Migrantes Hoy, CELAM

Es colombiano, vive en Estados Unidos por décadas, es teólogo, educador, investigador y por sobre todo, un entusiasta cristiano comprometido con la Iglesia y el servicio a los hispanos en Estados Unidos. Es referente de la comunidad católica hispana en el país y un ferviente admirador del compromiso radical y la guía del Papa Francisco. Se trata del Dr. Hosffman Ospino, profesor de teología pastoral y catequesis en la Escuela de Teología y Ministerio de Boston College. Su investigación se concentra en la integración entre teología y cultura, y el impacto de este intercambio sobre la educación teológica, la catequesis y la acción pastoral. Ha presentado nacional e internacionalmente sobre estas áreas. Entre otras cosas, es también coorganizador del Quinto Encuentro Nacional de Pastoral Hispana. En esta entrevista con Migrantes Hoy, nos revela algunos de sus secretos.


Dr. Ospino, ¿cuál es su país de origen y dónde vive?

Nací en Colombia y vivo actualmente en los Estados Unidos. Este ha sido mi país de residencia durante la mitad de mi vida.
 
¿Por qué vino a vivir a Estados Unidos?

Vine a los Estados Unidos a estudiar teología  y educación a nivel de postgrado. Varias puertas se abrieron y oportunidades profesionales surgieron al terminar mis estudios, por lo cual fue atractivo hacer de los Estados Unidos mi nuevo hogar. Luego conocí a quien habría de ser mi esposa y madre de mis hijos, quien nació en Guatemala y creció desde muy niña en este país.
 
Es doctor. ¿Cuáles son sus estudios?

Tengo un doctorado (PhD) en teología y educación, al igual que una maestría en teología con concentración en historia de la Iglesia. Los dos títulos los recibí de la universidad jesuita Boston College. Hice estudios de pregrado en filosofía en Colombia.
 
¿Por qué eligió esa especialidad?

Me especializo en el área de teología pastoral y educación cristiana. Mi trabajo académico y pastoral se enfoca particularmente en la relación entre fe y cultura en ambientes que son culturalmente diversos como es el caso de la sociedad estadounidense. El hecho de ser latino en los Estados Unidos me llevó a trabajar más de cerca con la comunidad católica latina en este país, la cual está transformando profundamente la experiencia católica estadounidense. Así que la elección de mi especialidad en gran parte se debe a un encuentro entre una sensibilidad investigativa y una necesidad eclesial. Soy privilegiado de llegar en el momento justo en el que puedo contribuir de lleno y de manera creativa a esta conversación.
 
¿Dónde trabaja?

Soy profesor de teología y educación e investigador en la universidad jesuita Boston College. La universidad se interesó en mi proyecto investigativo cuando era estudiante y creó un puesto académico para retenerme.  
 

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¿En qué áreas concretas?

Como indiqué anteriormente, mi trabajo académico se enfoca en el impacto que la relación entre fe y cultura tienen en la tarea pastoral y educativa de la Iglesia. Con frecuencia muchas personas asumen que la religión y las prácticas pastorales de los cristianos son ajenas a los ambientes culturales en que nos encontramos insertos. Se puede caer en la tentación de pensar que la práctica de la fe es culturalmente neutra. Todo lo contrario. Somos hijos e hijas de nuestras culturas, de nuestros ambientes inmediatos, los cuales nos influencian en todo momento. Por ello es importante conocer esos ambientes, sus características y así determinar qué elementos de esas culturas sirven para compartir el Evangelio, para educar a las personas en la fe y para servir pastoralmente.

El ambiente sociocultural de los Estados Unidos es intensamente diverso y pluralista, lo cual exige conocer los movimientos culturales que prevalecen para así entrar en diálogo con ellos o responder de una manera apropiada. El hecho de que cerca de la mitad de la población católica en los Estados Unidos sea latina, exige que se tengan en cuenta las experiencias culturales, sociales y espirituales de estos creyentes y sus comunidades. Allí es donde gran parte de mi investigación se sitúa.
 
¿Tiene contacto vital con el mundo latino, o sólo profesional, científico, teórico?

Mi trabajo académico se basa en la convicción de que la mejor teología nace no sólo de la reflexión inspirada a la luz de la oración y una buena disciplina investigativa, sino también de un contacto directo con las comunidades de fe en lo cotidiano. Por supuesto, es posible hacer teología a nivel académico explorando primordialmente textos e ideas en una biblioteca o en un salón de clase. Hay muchas personas que hacen esto y ofrecen contribuciones interesantes. Sin embargo, mi estilo de hacer teología no este, aunque paso mucho tiempo también leyendo, investigando y escribiendo.

Metodológicamente parto de la experiencia vivida de las comunidades de fe, del diálogo constante con los creyentes, de la interacción con líderes pastorales. Me interesa saber cómo la gente experimenta su relación con Dios y con el mundo de lo sagrado en lo cotidiano. Así que para responder la pregunta, sí, dedico gran parte de mi tiempo inmerso en el mundo católico latino en distintos niveles.

Junto con mi esposa, que es psicóloga social y tiene estudios de postgrado en teología, coordinamos el trabajo pastoral con la comunidad latina en una parroquia católica cerca de Boston. El trabajo de la parroquia aterriza mi pensar teológico y lo hace mucho más rico, más relevante. Gracias a mi trabajo en la universidad, estoy en contacto constante con líderes pastorales latinos de parroquias, diócesis y organizaciones nacionales, con los cuales trabajamos en proyectos pastorales para servir mejor a las distintas comunidades católicas latinas en el país.
 

El Dr. Ospino da una charla en el Día Catequético Arquidiocesano - Maryland - 7 nov. 2015 - Foto: Migrantes Hoy - CELAM
El Dr. Ospino da una charla en el Día Catequético Arquidiocesano - Maryland - 7 nov. 2015 - Foto: Migrantes Hoy - CELAM


¿Se relaciona con hispanos de bajos recursos?

Claro que sí. La mayoría de los casi 60 millones latinos en los Estados Unidos son pobres o viven cerca del índice de pobreza establecido por el gobierno. Millones no tienen documentos legales para permanecer en el país y viven en una especie de limbo legal en el cual la única alternativa es sobrevivir en silencio. La gran mayoría de latinos no tiene estudios universitarios, muchos son víctimas de abuso laboral, actitudes racistas y otros prejuicios que existen en este país, los cuales con frecuencia se manifiestan en las comunidades eclesiales también. Muchas de las personas que llegan a las parroquias católicas son precisamente estos latinos con tales necesidades, buscando una especie de oasis por medio del encuentro con el Señor y su Palabra.

La parroquia en donde mi esposa y yo avanzamos nuestra tarea pastoral como agentes eclesiales laicos está ubicada en Lawrence, MA, la ciudad más pobre del noreste del país, y una de las 30 ciudades más pobres de los Estados Unidos. Aunque con nuestra educación pudiéramos estar en una comunidad con mejores condiciones económicas, ella y yo decidimos desde un principio que si íbamos a estar involucrados activamente en la tarea pastoral de la Iglesia con la comunidad latina, lo íbamos a hacer sirviendo en una comunidad con muchas necesidades, en un ambiente en donde los desafíos sean grandes. Dios nos ha bendecido con ciertos privilegios, especialmente la educación, así que lo menos que podemos hacer es ponerlos al servicio de los más necesitados. Después de muchos años, la experiencia ha sido verdaderamente transformadora, la cual enriquece profundamente mi trabajo académico como profesor universitario e investigador.
 
¿Qué le desvive más:
- el estudio y la investigación de los procesos culturales de los hispanos, con el fin de promover su dignidad,
- o el trabajo de campo, la relación directa con los hispanos necesitados?


La mejor manera de responder a esta pregunta es notando que un énfasis no excluye el otro. Ambas tareas me desviven. Todo mi trabajo comienza en el contexto de las comunidades de fe, especialmente la parroquia en donde sirvo. Sin el contacto directo con la parroquia, sin el diálogo con líderes latinos al viajar por el país, sin escuchar al pueblo de Dios, y sin estar involucrado y proyectos pastorales y catequéticos concretos, mi actividad académica e investigativa sería un tanto árida.

Al mismo tiempo, sin sacar el tiempo para estar al día sobre la reflexión teológica actual, sin leer incansablemente sobre muchos temas (¡no sólo teología!), sin avanzar proyectos investigativos que me permitan entender mejor la realidad, sin escribir los libros y artículos a los que dedico bastante tiempo, y sin el contacto enriquecedor con mis estudiantes y colegas en la universidad, mi trabajo pastoral sería bastante monótono. Cuando entro al salón de clases o doy una conferencia académica, mis estudiantes pueden ver claramente que nos les hablo sólo de ideas o de lo que los libros dicen, sino que parto de una experiencia real. Cuando doy una catequesis, hago una presentación pastoral, trabajo con un grupo de líderes pastorales, me aseguro de que reciban lo mejor que un académico puede darles aunque en un lenguaje accesible.
 

Obispo Eusebio Elizondo, Presidente de la Comisión de Migración, Conferencia Episcopal de EEUU - Foto: Migrantes Hoy, CELAM
Obispo Eusebio Elizondo, Presidente de la Comisión de Migración, Conferencia Episcopal de EEUU - Foto: Migrantes Hoy, CELAM


¿Cuáles son las principales penurias de los inmigrantes en Estados Unidos?

Muchas. El hecho de que cerca de diez millones de latinos vivan indocumentados en este país, y lo hagan por años y años, incluso décadas, es escandaloso. Estas personas viven en las sombras, expuestas a toda clase de injusticias, con frecuencia lejos de sus familias y con la incertidumbre de que cualquier cosa negativa les puede pasar cada día por razón de sus status migratorio. La pobreza es otra realidad dramática que afecta la vida de más de la mitad de los inmigrantes latinos en los Estados Unidos. Muchos dejaron sus países de origen buscando una nueva oportunidad sólo para encontrarse en situaciones similares, en algunos casos peores. La discriminación racial y cultural es bastante fuerte. Es una de las grandes enfermedades de la sociedad estadounidense con la cual muchos inmigrantes latinos no contaban al llegar al país y deben enfrentar a diario. Aunque hay muchas otras penurias que pudiera mencionar, resalto una última.

Muchas familias inmigrantes llegan a este país buscando lo mejor para sus hijos. Lastimosamente muchos jóvenes de familias inmigrantes latinas son víctimas de dinámicas y realidades sociales que no les permiten progresar. Millones y millones de estos jóvenes viven en situaciones de alto riesgo, van a escuelas públicas en donde la calidad de la educación no es la mejor, se encuentran en una lucha diaria para definir su identidad en una sociedad que les pone obstáculos para aceptarlos completamente, etc. Todo esto se pudiera resumir diciendo que muchos inmigrantes latinos luchan día a día para que su dignidad sea reconocida y afirmada plenamente. Es por ello que la labor de la Iglesia Católica es tan importante trabajando con esta comunidad.
 
¿Cuál es la investigación que evalúa como más importante, de todas las que ha hecho?

He avanzado varios proyectos investigativos a nivel parroquias, colegios católicos y líderes pastorales. Otros proyectos son más de carácter teórico explorando el desarrollo de ciertas ideas educativas y pastorales en la historia del cristianismo desde una perspectiva analítica. Cada proyecto investigativo tiene su propia identidad y cada uno revela algo distinto. De mis proyectos investigativos hasta el momento, el que más impacto ha tenido es el Estudio nacional de parroquias católicas con ministerio hispano (2011-2014). Éste es un estudio nacional con una muestra de 4,368 parroquias católicas en todo el país y más de 10,000 líderes pastorales. Fue un esfuerzo de tres años cuyos primeros resultados han sido compartidos, trayendo nueva luz a muchas conversaciones sobre ministerio con católicos latinos. Varias publicaciones nacidas de este estudio se están preparando y seguramente muchas más se prepararán en los próximos cinco años. El impacto de este proyecto ha sido reconocido en varias partes, incluyendo en publicaciones seculares como el New York Times.

A finales del año 2014 Our Sunday Visitor, el periódico católico más grande del país me nombró como uno de los católicos más influyentes del año en los Estados Unidos gracias a mi labor investigativa. Fue una gran afirmación al trabajo hecho. En el 2015 un ensayo que escribí basado en el estudio, titulado “El rostro cambiante de la Iglesia”, recibió un premio de la Asociación de Publicadores Católicos.

 

P. Patricio Rodríguez (izq.) y P. Jesús Ferrás (der.), aporte hispano en EEUU, con el Obispo Michael Sis, de la diócesis San Angelo, Texas - Filadelfia, septiembre 2015 - Foto: Migrantes Hoy, CELAM
P. Patricio Rodríguez (izq.) y P. Jesús Ferrás (der.), aporte hispano en EEUU, con el Obispo Michael Sis, de la diócesis San Angelo, Texas - Filadelfia, septiembre 2015 - Foto: Migrantes Hoy, CELAM

 
¿Qué está investigando en este momento?

Tengo varios proyectos investigativos que avanzo simultáneamente. El más grande es un estudio de 1,500 colegios católicos identificados como instituciones educativas que están sirviendo a las familias católicas latinas. Estos colegios están distribuidos en más de 150 diócesis en todo el país. Los primeros resultados de este estudio (publicados en el 2016) son un gran recurso para explorar cómo la Iglesia en los Estados Unidos puede seguir adaptando mejor sus estructuras e instituciones para servir mejor a los católicos latinos. Un segundo proyecto que vale la pena mencionar, más de carácter académico y teórico, es un libro que explora distintas dinámicas eclesiales en parroquias católicas multiculturales. El libro busca crear un marco de referencia para poder hablar de manera más enfocada sobre lo que significa ser católico en un ambiente culturalmente diverso y pluralista.
 
¿Cuáles son las causas de la migración? Nombre tres.

Muchas son las causas de la migración. Basado en mi investigación y la experiencia pastoral acumulada durante los años, resaltaría las siguientes tres:

1) la búsqueda de mejores oportunidades para vivir con dignidad. Resalto esta última palabra: dignidad. Muchas personas pudieran vivir perfectamente en sus países de origen si tuvieran comida, empleo, seguridad y oportunidades. Lamentablemente en Latinoamérica —y en otras partes del mundo— dichas condiciones no existen para todo el mundo debido a la inequidad social y económica que reina. Así que la gente tiene que moverse. Es un movimiento de sobrevivencia, pero en el fondo es un deseo de alcanzar cierto nivel de realización humana para la cual hemos sido creados. Es por eso que el diálogo sobre las olas migratorias debe comenzar en los países de donde provienen los inmigrantes.

2) Violencia e inestabilidad. Guerras civiles, violencia interna, inseguridad, gobiernos déspotas, el maltrato a la mujer, racismo, violencia hacia personas que por alguna razón se salen de estereotipos sociales injustos, y la falta de garantías para vivir una vida tranquila, entre otros, obliga a muchos a buscar lugares en donde estas pesadillas no sean el pan de cada día. Los Estados Unidos no son el paraíso, pues esta sociedad también tiene muchas limitaciones y problemas sociales graves para resolver, pero muchos inmigrantes logran experimentar un poco más de tranquilidad gracias a la existencia de una serie de estructuras sociales y políticas más estables que perfectamente pudieran existir en sus lugares de origen.

3) La causa más grande de migración desde Asia y más recientemente desde Latinoamérica es la reunificación familiar. Millones de personas han migrado a los Estados Unidos en las últimas décadas. Una vez estos inmigrantes logran hacerse residentes permanentes o ciudadanos muchos comienzan el proceso de traer familiares inmediatos. Con el paso del tiempo se pueden trazar éxodos familiares.
 
Virtudes que los hispanos traen a Estados Unidos

Los obispos católicos en los Estados Unidos han afirmado repetidamente que los latinos somos una bendición para la Iglesia y la sociedad estadounidense. Estoy completamente de acuerdo con ellos. El regalo más grande que traemos los latinos a los Estados Unidos es la juventud, especialmente los niños. Somos una población muy joven, con un promedio de edad de 27 años, comparada con un promedio de 37 años en la población total. La población latina trae mucha energía, ganas de trabajar y el deseo de sobresalir. También traemos un sentido profundo de familia y comunidad. Desde una perspectiva eclesial, la mayoría de los católicos latinos traemos la fe católica, la cual está inyectando vida nueva a la Iglesia en este país y la está transformando. El 71% del crecimiento de la Iglesia Católica en los Estados Unidos desde 1960 se debe a la presencia latina.
 
Dr. Hosffman Ospino, foto de perfil
Dr. Hosffman Ospino, foto de perfil


Virtudes que los hispanos podemos asimilar de los estadounidenses

La verdad es que hay que aclarar el término “estadounidense” cuando se habla en referencia a los latinos. El término se ha de aplicar válidamente a aproximadamente el 80% de los latinos en el país, pues dos terceras partes somos ciudadanos (la gran mayoría nacidos en el país, otros naturalizados) y cerca de un 10% son residentes permanentes. Por consiguiente, es mejor hablar de qué podemos aprender los latinos del resto de la sociedad de la que somos parte fundamental.

Yo mencionaría brevemente tres cosas:

1) Participación política y comunitaria. Si no participamos en los movimientos políticos de esta nación, alguien más tomará las decisiones por nosotros. Lo mismo ocurre en el contexto de las parroquias y las diócesis.

2) Esforzarnos por acceder y completar niveles de educación superior. En general los latinos valoramos mucho la educación, pero cuando llega el momento de invertir en ella, encontramos una gran discrepancia entre querer y hacer. Sólo el 17% de los adultos latinos tiene un título universitario. Esto es muy bajo. Sin educación no hay posibilidades de ascender en posiciones de liderazgo e influenciar con nuestros valores la vida de la sociedad y de la Iglesia. El número de sacerdotes latinos y religiosas (la gran mayoría nacidos fuera de los Estados Unidos) es extremamente bajo, al igual que el de teólogos, educadores y otros líderes pastoral católicos latinos. En este país los líderes pastorales son bastante educados, la mayoría a nivel profesional. La educación es clave en este sentido y los latinos necesitamos aprender esto pronto.

3) Invertir generosamente en la Iglesia, sus proyectos e instituciones como si realmente fueran nuestros, pues lo son. Sin embargo, nuestras contribuciones económicas son muy pequeñas. Cuando comencemos a invertir en nuestras parroquias, escuelas, universidades, organizaciones y programas pastorales, entonces les podremos dar la dirección y énfasis que queremos. Los católicos no latinos, especialmente los de origen euroamericano, son muy generosos en este sentido y al poner los recursos con frecuencia definen las condiciones de interacción, las cuales muchas veces no tienen muy en cuenta las necesidades de los católicos latinos.
 
Consecuencias de la realidad de que en pocos años, los hispanos seremos la mitad de los católicos en Estados Unidos

Por el lado de los católicos latinos, la consecuencia más importante es que tendremos la obligación de ser más responsables de la tarea evangelizadora de la Iglesia en este país. Los latinos no tendremos el lujo de tomar actitudes pasivas, o esperar a que alguien tome la iniciativa, o simplemente preocuparnos sólo por los intereses latinos. Nuestra misión es la evangelización de todos los católicos en la Iglesia en esta parte del mundo. Esto es una oportunidad enorme para traer un espíritu renovado a parroquias, diócesis y otras estructuras eclesiales, evangelizando a la luz de las mejores tradiciones religiosas y culturales que nos dan vida, muchas de ellas nacidas en Latinoamérica. Por el lado de los católicos no latinos, la consecuencia más evidente será la necesidad abrir aún más los espacios a los latinos y buscar oportunidades para trabajar juntos con nosotros en la tarea de la evangelización. El hecho de que los latinos seamos mayoría no ha de ser razón para divisiones sino para un nuevo Pentecostés en la experiencia católica estadounidense.
 

Hispanos en Washington, DC, luego del paso del Papa Francisco por el National Mall - 23 de septiembre 2015
Hispanos en Washington, DC, luego del paso del Papa Francisco por el National Mall - 23 de septiembre 2015 - Foto: Migrantes Hoy, CELAM


Desafíos de los hispanos ante la Iglesia en Estados Unidos

El principal desafío en este momento es evangelizar, motivar y retener a los jóvenes católicos latinos. Más de 10 millones de estos jóvenes, la mayoría nacidos en este país, han dejado la Iglesia en las últimas décadas. Esto es un escándalo. El fenómeno de la secularización es real y la Iglesia debe redoblar esfuerzos invirtiendo en esta población. Otro desafío es hablar con claridad y sin temor sobre las transiciones que necesitan ocurrir a medida que el número de latinos crece en la Iglesia en los Estados Unidos. Deben ocurrir transiciones en cuanto a liderazgo, prioridades pastorales, uso de recursos y metodologías pastorales. Por un lado, quienes todavía coordinan muchas de las iniciativas pastorales y educativas sin saber cómo trabajar con los latinos han de comenzar a abrir espacio a las nuevas generaciones que sí saben hacerlo. Por otro lado, los latinos, y líderes pastorales de otros grupos étnicos que están transformando la experiencia católica en el país, hemos de prepararse adecuadamente, fomentando vocaciones al servicio y al liderazgo pastoral, para poder hacer un trabajo pastoral bien informado y organizado.
 
Desafíos de los hispanos en Estados Unidos hacia nuestras propias comunidades hispanas eclesiales

Sigo pensando que el gran desafío, externa e internamente, al hablar de las comunidades católicas hispanas, es la juventud. No podemos perder a nuestros jóvenes. Así de claro. Al mismo tiempo, nuestras comunidades parroquiales tienen muchas dificultades porque no tienen recursos. Necesitamos invertir en ellas en todo sentido. Los latinos católicos tenemos que ser más generosos en la inversión que hacemos en el trabajo pastoral. Si no invertimos en la formación de sacerdotes latinos nacidos en este país, muchas parroquias no podrán mantenerse abiertas.

Muchas iniciativas pastorales no podrán continuar si no invertimos en religiosas y religiosos al igual que agentes eclesiales laicos latinos. Muchas veces se escucha de los latinos decir que son muy pobres y que no tienen suficientes recursos para invertir en sus comunidades de fe. Aunque el tema de la pobreza es real, es importante recordar que la gran infraestructura eclesial en los Estados Unidos fue financiada inicialmente por católicos pobres: más de veintitrés mil parroquias, más de trece mil colegios católicos, hospitales, orfanatos y muchas organizaciones. Creo que necesitamos ser más generosos y reorganizar un poco más nuestras prioridades. Sí se puede.
 
Características de los movimientos en el mundo hispano en Estados Unidos

Los movimientos eclesiales ofrecen un gran impulso a la tarea evangelizadores de la Iglesia en los Estados Unidos, especialmente entre los católicos latinos. Es bien interesante observar que la actividad de estos movimientos está íntimamente ligada a la vida de las parroquias en lugar de reemplazarlas o funcionar a las márgenes de la vida parroquial. Esto refleja una eclesiología sana y balanceada. El movimiento más común en las parroquias es la Renovación Carismática Católica. Otros movimientos tienen gran influencia entre la comunidad latina: Cursillo de Cristiandad, el Camino Neocatecumenal, Schoenstatt, la Legión de María, Juan XXIII, etc. Estos movimientos y los grupos inspirados por ellos traen vida y energía constante a las parroquias. Es importante notar que los movimientos apostólicos, con su multiplicidad de espiritualidades, son fuente constante de vocaciones al liderazgo pastoral, lo cual es una bendición.
 
Pasiones que le movilizan

Bueno, creo que son muchas las pasiones que me motivan en mi diario caminar. He de comenzar diciendo que una de mis grandes pasiones es mi familia. Mi esposa Guadalupe junto con mis hijos William y Victoria son quienes me inspiran cada día a trabajar por un mundo mejor y una Iglesia mejor. El hecho de ser compañero de camino de mi esposa no sólo como pareja sino como agentes pastorales laicos es una gran bendición. Me apasiona el trabajo académico-pastoral que hago. Me gusta leer de todo, especialmente material que me ayude a adelantar mis investigaciones y a escribir mis libros. Me gusta entrar en diálogo con líderes pastorales y académicos en distintas partes del país —y del continente cuando viajo a Latinoamérica— porque expanden mi horizonte, me ayudan a moderar mis prejuicios y me invitan a apreciar lo hermoso de las muchas expresiones de lo que significa ser discípulo de Jesucristo en la historia presente.

Página del Dr. Ospino en el Boston College
Contacto: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Entrevista: Enrique Soros
Para Migrantes Hoy - CELAM

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Otros videos: Dr. Ospino sobre visita del Papa Francisco a Estados Unidos y sus consecuencias

¿Qué pasa con los católicos latinos en EEUU? Grandes desafíos. Dr. Hosffman Ospino

Quinto Encuentro Nacional de Pastoral Hispana

Arzobispo Joseph Kurtz, Presidente de USCCB: Quiero tener un corazón latino

 

Comentarios   

 
0 #1 Ricardo 02-02-2016 03:57
Gracias por este reportaje completo. Creo que la Iglesia tiene mucho que aportar para influenciar en la sociedad, y los hispanos me parece, tenemos bastante pasion por el Señor.
Tenemos que estar conectados con el Quinto Encuentro!! Va a ser una gran revolucion en la Igleisa en USA.
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